A sala llena, Sergio Antonio Herrera abrió en Punta del Este el debate sobre el futuro del turismo uruguayo
La Sala Benito Stern del Municipio de Punta del Este estuvo colmada para la primera conferencia del ciclo “El turismo uruguayo, la oportunidad que nos debemos”, en la que Sergio Antonio Herrera llevó al debate público las propuestas planteadas en su “Manual Empírico del Turismo del Uruguay”. El director ejecutivo del Grupo PDA, brindó este viernes 28 de agosto la primera conferencia del ciclo “El turismo uruguayo, la oportunidad que nos debemos”.
Alcalde de Punta del Este Javier Carballal; Martín Laventure; Horacio Díaz; Sergio Antonio Herrera y Luis Borsari
La instancia marcó el comienzo de una nueva etapa luego de la publicación del Manual Empírico del Turismo del Uruguay: sacar las propuestas contenidas en el libro del papel, recorrer el país con ellas y someterlas al intercambio, la crítica y la generación de nuevas ideas.
“No quiero ser ministro porque, si me hacen caso, no va a haber ministerio”
Herrera eligió comenzar con humor y apelando a lo que definió como la “uruguayez”: esa mezcla de virtudes, costumbres, desconfianza y “viveza criolla” que lleva muchas veces a preguntarse, antes de discutir una idea, qué intención tendrá quien la propone.
Y decidió entonces responder de antemano qué es lo que no quiere.
“No quiero ser ministro de Turismo. Porque, entre otras cosas, si me hacen caso en lo que propongo en el libro, no habrá Ministerio de Turismo para que yo sea ministro”, afirmó, provocando la primera reacción distendida de la sala.
«Tampoco -agregó-, pretendo ser director de Turismo de Maldonado ni de ninguno de los otros departamentos».
Y mirando hacia la mesa en la que se encontraban Martìn Laventure, Horacio Dìaz y Luis Borsari, tres hombres que conocen de primera mano esa responsabilidad, volvió a apelar al humor:
“No tengo suficiente filantropía como para aceptar un cargo en el que te mandan a la guerra con dos escarbadientes”.
La frase dio paso, sin embargo, a un problema mucho más serio. Herrera señaló que si permanentemente se cuestiona el reducido presupuesto con el que cuenta el propio Ministerio de Turismo, “ni que hablar” de los recursos que pueden manejar las direcciones de Turismo de las intendencias del interior del país.
También descartó para sí el eventual cargo de CEO de la Autoridad Nacional de Turismo que propone crear, recordando que en su propio modelo plantea para esa función un ejecutivo de entre 45 y 60 años. «Y Dios mediante, yo en octubre voy a cumplir 77…»
De esa forma dejó planteado desde el comienzo cuál era el verdadero objetivo de la convocatoria:
“No vine a buscar que ustedes digan que tengo razón. Espero incluso que algunas cosas generen discrepancias. No vine a presentar una verdad revelada. Vine a abrir un debate”.
¿El Ministerio de Turismo cumplió su ciclo?
Uno de los puntos centrales de la conferencia fue la discusión sobre el actual modelo institucional del turismo uruguayo.
Herrera reiteró su posición de que el Ministerio de Turismo, entendido como estructura ministerial tradicional, cumplió su ciclo, aclarando expresamente que el cuestionamiento no está dirigido contra el actual ministro, el actual gobierno ni las administraciones anteriores, sino contra un modelo institucional.
Pero introdujo inmediatamente una advertencia: que una estructura haya cumplido su ciclo no significa que pueda cerrarse sin tener preparada y funcionando la que deberá sustituirla.
Para explicarlo, Herrera relató lo ocurrido recientemente en Bolivia, donde el nuevo gobierno resolvió cerrar el Ministerio de Turismo y anunció inicialmente su sustitución por una agencia, en una decisión que presentó como otro ejemplo de lo que ocurre cuando los países no terminan de comprender el peso estratégico que puede tener el turismo.
Según relató durante la conferencia, pocos días después quedó en evidencia que la nueva agencia todavía no estaba preparada y que, al mismo tiempo, ya se había decidido prescindir de la estructura ministerial existente.
La salida terminó siendo una solución que Herrera cuestionó especialmente: la creación de un Viceministerio de Turismo incorporado al Ministerio de Relaciones Exteriores.
“Eso no puede pasar acá”, advirtió.
Su planteo fue exactamente el inverso: Uruguay no debería cerrar primero el Ministerio de Turismo para comenzar después a pensar qué organismo lo sustituirá.
La nueva institucionalidad debe ser estudiada, diseñada y preparada previamente. La futura Autoridad Nacional de Turismo debe estar en condiciones de asumir efectivamente la conducción antes de desmontar la estructura existente.
En otras palabras: primero hay que generar la nueva autoridad y después cerrar el Ministerio, no al revés.
La pregunta, por lo tanto, no es simplemente si el Ministerio debe continuar.
La pregunta es:
¿Qué ponemos en su lugar?
Fuente: Portal de América

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